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LA NOTA DEL CORAZÓN

Notas y chakras: cómo un error de interpretación de saberes milenarios ha causado una confusión masiva.

En este artículo vamos a empezar a tratar un tema bastante polémico en el amplio universo de la “sanación por el sonido”.  Nos referimos a los chakras y a su relación con las notas musicales. 

Probablemente hayas escuchado alguna vez que cada chakra está asociado a una nota musical. Pero te preguntaste alguna vez cuál es el origen de esto?

 

Empecemos por definir qué es un chakra. 

Es una palabra que proviene del sánscrito, que significa “rueda” o “disco”. Es el nombre en sánscrito que se le da a objetos que tienen forma de disco. Hoy es un término conocido para designar a los puntos de unión de los canales energéticos, que están localizados en el cuerpo humano. 

Hay diferentes discusiones acerca de cuantos chakras están localizados en el cuerpo. Vamos a tomar la concepción del Kundalini Yoga que refiere 7 chakras principales y muchísimos otros secundarios. Este concepto puede hallarse en el Yoga Chudamani Upanishad (escrito entre el siglo VII y el X), y en el Yoga Shikha Upanishad. 

Estos 7 chakras están representados por flores de loto, marcando en el plano energético del hombre las etapas de progresión de la kundalini a lo largo de los nadis (canales) centrales que son suṣumṇā (canal central parasimpático), iḍā (canal simpático izquierdo) et piṅgalā (canal simpático derecho), que enlazan entre ellos a los chakras (los centros de energía).

Los siete chakras son descriptos como formando una columna luminosa que parte de la base de la columna vertebral hasta la base de la cabeza. Cada chakra está asociado a un color, a divinidades, a un elemento, a un órgano de acción, a un órgano sensorial, a determinadas funciones de la consciencia, y a sonidos.

 

No es el objetivo de este artículo el indagar con profundidad acerca de las funciones de cada chakra, sino el presentar una mirada crítica acerca de aquellas cosas que el hombre gusta de encasillar, probablemente porque le da tranquilidad, o como ya he referido en mi libro “Escuchar el Silencio”, porque ha sido adiestrado a funcionar de esa manera.

 

Volvamos a nuestro tema de interés: los siete chakras principales suelen asociarse a las siete notas musicales que nosotros conocemos. Tanto si uno busca en internet o si uno le pregunta a alguien que esté muy interiorizado en el tema, uno puede sorprenderse porque pareciera que todos saben esto:

 

Chakra 1: Mūlādhāra. Ubicado en la zona del perineo. Nota asociada: DO.

Chakra 2: Svādhiṣṭhāna. Ubicado en la zona del sacro. Nota asociada: RE.

Chakra 3: Maṇipūra. Ubicado en la zona del ombligo. Nota asociada: MI.

Chakra 4: Anāhata. Localización: corazón. Nota asociada: FA.

Chakra 5: Viśuddha. Localización: garganta. Nota asociada: SOL.

Chakra 6: Ājñā. Localización: Quiasma óptico. Nota asociada: LA.

Chakra 7: Sahasrāra. Localización: Fontanela. Nota asociada: SI.

 

Esta relación entre las notas y los chakras ya es saber popular. Pero alguna vez te lo cuestionaste? Mi hipótesis es que en algún texto, o en la transmisión oral, hubo algún eslabón que estaba un poquito flojo.

 

Podemos encontrar alguna pista en la historia de la música. No es necesario buscar en bibliotecas muy especializadas. Vayamos directamente al origen del nombre de las notas musicales, tal como las conocemos en occidente, que es atribuido al monje Benedictino Guido D’Arezzo, quien en las primeras décadas del Siglo XI dio nombre a las notas musicales, inspiradas en las sílabas iniciales de unos versos dedicados a San Juan Bautista.

 

¿No habíamos mencionado que chakra es una palabra que proviene del sánscrito? Esta es una de las lenguas indoeuropeas más antiguas de las que se tiene documentación, y tiene una notación musical propia, llamada Svara Swara. Este nombre aparece en la literatura védica, y significa nota musical. Tiene también un solfeo, o sargam,de 7 notas, donde la primera nota, SA y la quinta, PA, son considerados anclajes y son inalterables, mientras que las otras notas varían según el sistema que los músicos estén utilizando. 

 

El sistema de notación musical en sánscrito es el siguiente, en orden ascendente:

SA – RE – GA – MA – PA – DHA – NI.

 

¿Es posible que nuevamente aquí haya entrado el espíritu reduccionista del ser humano, y con la mejor intención de encontrar una equivalencia haya querido simplificar todo a esta relación?:

SA = DO, RE = RE, GA = MI, PA = SOL, DHA = LA, NI = SI

 

Cuando Guido D’Arezzo nombró las notas musicales, ¿estaba basándose exactamente en las mismas representaciones de esta cultura milenaria?

 

La frecuencia atribuida a la nota musical DO, es actualmente y por convención equivalente a 261,6 Hz, si la referencia es el LA en 440 Hz, y equivalente a 256,9 Hz si la referencia de la nota LA es en 432 Hz. ¿Tenían en la antigüedad la misma concepción de la relación entre las frecuencias y las notas musicales? En otras palabras, ¿el SA y el DO son la misma nota? Es decir: ¿están siempre en 261,6 Hz (o 259,9 Hz si prefieren)?.

 

La respuesta es NO. SA no es DO. SA es SA!!!

 

Entonces:  ¿porqué el cuenco de cuarzo en FA, o como dirían muchos, la nota del corazón es la que más se vende?

 

Se abre un debate!!

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